BODEGA
El proceso de envasado del aceite de oliva está totalmente automatizado para garantizar que todo se hace de forma higiénica. Una cinta transportadora coloca unas latas de aluminio en fila para el llenado. Un sistema mecanizado vierte a continuación el aceite directamente desde unos depósitos grandes en las latas.Un aparato de medición controla la cantidad que entra en cada una de ellas y en la siguiente zona se inserta un disco de metal en la parte inferior de la lata. Seguidamente, la cinta la voltea para que quede boca arriba lista para el embalaje.Pero normalmente, el aceite de mayor calidad se envasa en botellas de vidrio. Se suele emplear un cristal de color un tanto oscuro para proteger el aceite de la luz ultravioleta del sol que podría provocar que se degradase y perdiese intensidad.Tras un llenado automatizado se coloca el tapón sobre los cuellos roscados de las botellas. La maquinaria los coloca a presión y después enrosca los tapones, creando así un cierre totalmente hermético. A continuación se encolan las botellas y se pegan las etiquetas, que normalmente están fabricadas con papel.De este modo, perfectamente conservado y protegido, el aceite de oliva ya puede ser transportado y distribuido por todo el mundo. Desde pequeños comercios o tiendas, hasta grandes superficies para acabar en nuestra mesa y poder degustarlo y beneficiarnos de sus múltiples propiedades alimenticias.

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